Cuando el agua mejora vidas: nuestra Unidad de Terapia Acuática llega al Congreso de los Diputados

María Alonso, fisioterapeuta responsable de nuestra Unidad Terapia en el Agua, participó el pasado 22 de junio en la jornada institucional Piscinas y Salud en España. Radiografía de una infraestructura de salud esencial, organizada por la Asociación Española de Profesionales del Sector de la Piscina (ASOFAP) en el Congreso de los Diputados.

Allí pudo compartir ante representantes del ámbito sanitario, científico e institucional el trabajo que desde hace más de 17 años se desarrolla en la Fundación a través de la UTA, un servicio pionero que se ha convertido en referente en la Comunidad de Madrid.

La participación de la Fundación formó parte de la presentación del informe nacional Piscinas y Salud en España, que recoge cuatro experiencias destacadas de nuestro país donde el medio acuático se utiliza como herramienta terapéutica y de promoción de la salud, entre las que nos encontramos como ejemplo de buenas prácticas por trayectoria, especialización y resultados obtenidos en el ámbito de la rehabilitación.

Mucho más que una piscina

La UTA nació hace más de quince años con la vocación de ofrecer nuevas oportunidades de recuperación a personas con patologías neurológicas, traumatológicas y otras situaciones que afectan a su movilidad y autonomía. Porque gracias a las características únicas del agua, muchos pacientes pueden realizar movimientos y ejercicios que fuera de ella resultarían imposibles o mucho más difíciles.

Durante su intervención en la jornada, María Alonso destacó cómo el medio acuático permite trabajar aspectos esenciales como el equilibrio, la fuerza, la movilidad o el control postural, favoreciendo además la confianza y el bienestar emocional de los pacientes.

El agua ofrece un entorno seguro y facilitador que nos permite acompañar a las personas en su proceso de recuperación de una manera diferente. No solo trabajamos la función física; también vemos cómo mejora su autoestima, su confianza y su calidad de vida“, explicó.

El encuentro también sirvió para poner sobre la mesa algunos de los grandes desafíos sanitarios de las próximas décadas, como el envejecimiento de la población, el aumento de las enfermedades crónicas o la necesidad de reforzar las estrategias de prevención.

En este contexto, la experiencia de la Fundación Instituto San José evidenció el enorme potencial del medio acuático no solo como herramienta de rehabilitación, sino también como recurso preventivo capaz de ayudar a mantener la capacidad funcional, reducir riesgos y favorecer un envejecimiento más saludable.

La presencia de la Fundación en este encuentro supone un reconocimiento al trabajo desarrollado durante años por los profesionales de la Unidad de Terapia Acuática y refuerza el compromiso de la institución con una atención innovadora, centrada en la persona y orientada a mejorar la calidad de vida de quienes más lo necesitan.

Porque detrás de cada avance terapéutico, de cada sesión en el agua y de cada historia de superación, hay un mismo objetivo: seguir acompañando a las personas para que alcancen el mayor grado posible de autonomía y bienestar.

Buscar

+