Los cuidados de las enfermeras son esenciales en los momentos de mayor fragilidad
Con motivo del Día Internacional de la Enfermera, que se celebra el 12 de mayo, los centros de San Juan de Dios en Madrid hemos querido poner en valor el papel fundamental de las enfermeras y enfermeros en la atención a los colectivos especialmente vulnerables. Desde los cuidados paliativos hasta la salud mental, la discapacidad o la atención a personas mayores y sin hogar, la enfermería representa un pilar imprescindible para garantizar una atención integral, humana y de calidad.
En el caso de nuestro Hospital, especializado en rehabilitación y cuidados paliativos, el acompañamiento enfermero adquiere una relevancia especial en los momentos de mayor fragilidad. Más allá del control clínico, las enfermeras desempeñan una labor centrada en el confort, la dignidad y el acompañamiento emocional tanto de pacientes como de sus familias.
“Cuidar es estar, observar y anticiparse. A veces, significa prevenir una herida; otras, simplemente acompañar. Pero siempre implica poner a la persona en el centro”, explica María Arroyo, responsable de Enfermería del hospital.
La prevención constituye también una parte esencial de estos cuidados. Carmen Moreno, directora de Enfermería del centro, destaca por ejemplo que “prevenir una úlcera por presión es evitar dolor, complicaciones y pérdida de calidad de vida, pero también es un claro indicador de calidad asistencial y de que se cuenta con personal altamente cualificado”.
El aumento de la cronicidad, el envejecimiento de la población y la creciente complejidad de los pacientes están transformando las necesidades asistenciales, por eso la especialización enfermera se ha convertido en un elemento clave para ofrecer respuestas eficaces y personalizadas.
Antonio Ramos, director del Máster en Cuidados Paliativos de la Escuela Universitaria de Enfermería y Fisioterapia San Juan de Dios-Comillas, subraya que “la atención a la cronicidad y los cuidados paliativos requieren profesionales con una sólida base científica, pero también con una profunda capacitación ética, comunicativa y humana. La forma en la que acompañamos al final de la vida habla de qué tipo de sistema sanitario y de sociedad queremos ser”.
La enfermería también desempeña un papel esencial en otros ámbitos asistenciales, como la salud mental, la discapacidad intelectual, la psicogeriatría o la atención a personas sin hogar, donde la cercanía, la continuidad de los cuidados y la personalización de la atención resultan fundamentales.
Desde los centros de San Juan de Dios en Madrid se apuesta por un modelo asistencial basado en la humanización, la excelencia y el respeto a la dignidad de cada persona, reconociendo el valor de unos profesionales que, con su trabajo diario, hacen posible una atención más cercana, especializada y humana.
